Thursday, December 6, 2007

Día de acción de Gracias

Este día es uno importante para la mayoría de las familias norte americanas. Pero para los que nunca han crecido en una familia norte americana como yo esta fiesta no tiene la misma importancia. No es que no de gracias por las muchas cosas que tengo, al contrario, le doy las gracias a dios a diario en la privacidad de mi hogar y sin tener que hacer espectáculo de ello. Tengo fe en lo que ha de venir y se que lo que ya ha sucedido tiene su razón. No es necesario abrir mi puerta, invitar a mi familia y poner una sonrisa para despistar a los familiares con los que no me llevo, para probar que tengo fe o que le doy gracias a dios por permitirme vivir un día más. Debe ser un día como cualquier otro día en el que damos gracias por la familia

La Fe

Cuando pensamos en la fe es necesario hacerlo con la mente abierta y lista para escuchar las opiniones de los demás. Creo que es un poco difícil darle una definición concreta a la fe. Puede ser de acuerdo a algunos el estar seguro de lo que ha de venir sin tener que verlo por si mismo. Pero también pude ser el creer en lo que alguien más nos dice y finalmente puede ser también el creer ciegamente en todo lo que nos enseñan sin tan solo pensar un momento en su veracidad. Para mi la fe es el creer en algo que sucederá en el futuro sin tener que verlo por mi mismo, pero siempre pensando y razonando que si no sucede no es el fin del mundo.

Homecoming

Nunca he participado en el rito conocido comúnmente como homecoming. No condeno el que la gente se junte a celebrar lo que quiera pero no entiendo que hay detrás de este acontecimiento en las escuelas. En la preparatoria parecía más una excusa para pedirle a una chica que fuera conmigo al juego que una razón por la cual celebrar. Aquí en Baylor es aun peor, nunca ganan y festejan como quiera. Aquí parece ser más una excusa para traer a cuanta gente sea posible a la universidad con la intención de atraer la atención de gente interesada en venir a la universidad y para pedir la ayuda monetaria de los que se han graduado de aquí. No digo que sea mal el que se junten para hacer la fiesta, pero como alumno de Baylor—pronto exalumno—nunca he visto mas gente cortados por la misma tijera en mi vida. Me he convencido de que Baylor es una institución “cookie cutter” y que intentan moldear a todos igual al tener solo ciertas tradiciones de las cuales disfrutar.

¿Que le sucede a Don Juan?

Don Juan va al infierno por ser orgulloso. El no ve sus acciones como pecados por lo cual tenga que confesarse. Don Juan es demasiado orgulloso para dejarse llevar por la conciencia y no permite que esta conciencia le dicte lo que el tiene que hacer con su vida. El no quiere escuchar los consejos de nadie y quiere seguir haciendo de las mujeres una burla como lo ha hecho hasta ese momento. El orgullo es un pecado en si, pero hay más pecado en el rehusar aceptar la culpa por los pecados que el pecar en si. Para casi todo pecado hay perdón siempre y cuando el pecador haga lo posible por arrepentirse y dejar atrás el pecado. Don Juan rehúsa aceptar su pecado y hasta el último momento sigue pecando.

El crimen perfecto

La solitaria y melancólica luna derramo su luz tenue en las piedras ásperas del viejo castillo. Fue aquella noche la cual nunca pudo olvidar. Allí debajo de aquella luz acusante dejo atrás la inocencia que en algún momento tuvo. No hubo mas remedio que aceptar lo sucedido y decidirse a callarlo para siempre. Después de aquel momento sus ojos—ahora tristes—no verían el mundo igual. En su mente estaría el recuerdo de aquella noche y su conciencia lo acusaría para siempre. Después del amanecer tendría que regresar a su vida y esconder lo sucedido. No podía callarlo, la luna lo acusaba. Las estrellas eran testigos de su vil acto. Nadie hubiera creído lo que aconteció esa noche si no lo habrían visto por si mismos. Allí en la calle lo vieron con las manos en la masa—como dicen los vulgares—robándose las tortillas de otro hombre. En México eso es un crimen—en mi opinión.

Wednesday, December 5, 2007

Elegía a Don Juan

Para muchos Don Juan fue un ejemplo de la vida que los hombres añoran. Paso el tiempo con varias mujeres. Vivió la vida a su propio paso y como el quiso. ¿Cuantos no han querido vivir la vida que a ellos mas les place? Quisiera decir que aunque no lo veo como héroe, algunos si piensan que la vida que vivió fue una feliz. Quisiera pensar que hay cosas mas positivas en la vida de Don Juan pero la verdad es que no se como puede ser positivo todas las maldades que hizo. Es un hombre vil, un villano que abusa de mujeres inocentes y que pagara sus maldades con una eternidad de deshonra y tormento.

Carta a Juana

Querida Doña Juana,
Tengo que decir que aunque nuestra aventura ha sido una de mucha diversión y bueno para decirlo de buena forma, satisfacción. Lamento mucho la razón por mi carta. Te has hecho insoportable ya no puedo mas con tus infidelidades. Tus comparaciones son dagas que me hacen pedazos el corazón. Quiero quererte pero ya no puedo. Te escribo para decirte que esta etapa de nuestras vidas, este cuento en nuestras antologías ha llegado a su fin. Con todo el sentimiento del mundo te pido que te alejes de mi y me permitas vivir en paz. Olvídate de que existo y yo me olvidare que un día fuimos más que amigos. Quererte ya no puedo. Juana, eres una espina en el corazón, y un clavo en el alma. Pero el tiempo es mi martillo y te juro que de allí te sacare, y aunque quede el vació te olvidare.

Con rencor en el corazón y mucho coraje,
El que no podrás olvidar

Rocinante de la Mancha

Pobre diablo, cree que es alguien cuando no es nada. Es cierto, yo le he dado las alas para que se piense el héroe y protagonista de una maravillosa historia. El vive en las nubes y se cree el Don de las doncellas y no es más que un pobre loco. Soy yo no lo ven, so yo el protagonista de la historia. Sin mi el no es más que un aventurero sin aventura, una canción sin la música, un libro sin palabras. Soy la aventura, la música y las palabras. Soy yo el que lo llevo y lo traigo. Soy yo, Rocinante de la Mancha, de quien se debe hablar. Sin mi la aventura desaparece, la música no toca, y el cuento no es escrito. Recuerdo la vez en que Sancho tuvo miedo porque Don Quijote lo quiso dejar solo y me ato las patas. Ahí termino la aventura. Por más historiador que fuera Sancho no pudo contar otra historia. Solo cuando me desato los pies seguimos nuestro camino. Soy yo el que ama la aventura y el protagonista del cuento.

El Caradechango Muecatriste

Allí lo veo, parece que este debe ser mi fin. Me gustaría decir que he vivido una vida llena de lujos y fama pero para mi no hay nada de eso. Allí lo veo sigue su camino hacia mi y se que pronto vendrá la luz que me llevara a un lugar mejor. Pero, ¿porque tiene que terminar así? Ese vil enemigo mió por fin tendrá lo que ha buscado sin descanso—mi cabeza. Por fin podrá burlarse de mi sin que yo pueda romperle el hocico. Se acerca, y no puedo hacer nada, solo puedo ver como me destroza y me hace pedazos con su lanza. Sus golpes penetran mi mandíbula. Cada golpe penetra mi piel dura y rompe la carne que debajo de mis espinas yace escondida. Con cada golpe eructa de mi sangre caliente y burbujeante. Ya es muy tarde oscurece pero llega la luz a la misma vez, hombre vil, enemigo de vida como te odio en este momento. Ya no puedo protegerme, solo queda abrazar la derrota y humillación. Adiós a mis hijos mi esposa. Vivirá para siempre mi leyenda, soy y siempre seré, aun con mi cabeza en una estaca, aquel que te atormento en las noches y que te mantenía en estado de insomnio. Me has vencido, pero mi nombre prevalece para siempre: El Caradechango Muecatriste.

Carta a Dulcinea

Mi Querida Dulcinea,
Amada, le escribo para decirle de las hazañas que he hecho en su nombre. Le cuento que yo y mi gran escudero Sancho hemos derrotado en batalla a varios gigantes y hemos llegado a ser conocidos por varias partes del mundo. Sancho ha llegado a ser rey sobre su propia isla y yo como caballero andante no he podido quedarme en un solo lugar. Sigo mi rumbo y voy haciendo el mundo un mejor lugar con las tantas buenas hazañas que hago. Pero a pesar de tener todo—la fama y el dinero—un caballero no es un caballero sin su doncella. Mi querida Dulcinea del toboso eres esa doncella, el recuerdo de ti es la razón de mis tantas hazañas. Dulcinea me gustaría contarle las muchas cosas que yo y mi fiel Sancho hemos hecho, pero estoy seguro que ya ha leído el libro donde las han escrito. Espero con ansioso verle de nuevo.

Con mucho respeto,
El Prodigioso Don Quijote de la Mancha